Reflexión

Queridos amigos: Me incorporo a esta novedad que es la Web del AMPA, con el deseo de ser un pequeño ECO de algún artículo, de un cuento, de un pensamiento educativo, … pero sobre todo de un reflejo de la fe en Cristo Jesús. Creo que es lo que mejor puedo hacer en este “rincón” que me he pedido en la Web, con la esperanza de que mis reflexiones o comentarios puedan ser, tal vez, pequeñas luces en el camino de la vida diaria. Ojalá sea así, para todos vosotros.

Y comienzo recordando “algo” del Antiguo Testamento. Cuando alguno de nosotros ha pretendido leer el AT (Antiguo Testamento), porque alguien se lo ha recomendado o porque ha sentido curiosidad, se ha encontrado con, tal vez, un muro infranqueable. ¡Qué disparates! ¡Qué atrocidades!…

Me gustaría… ¡qué pretensión! Que pudieseis descubrir al inmenso Dios que se nos va mostrando a través de la experiencia preciosa de aquellos creyentes, Abrahán, Isaac, Jacob, José, …, los reyes, los profetas, los sabios, … No es cosa fácil, pero para conocer a Jesús de Nazaret hay que conocer el camino que Dios ha querido transitar para mostrarnos a su Hijo y su proyecto para nosotros.

No pretendo que os pongáis a leer el AT. Sin ayuda, es poco menos que imposible. Lo que me gustaría es que la imagen de Dios que tengáis, brille con “luz propia”, es decir, que descubramos a Dios como el Padre amante, el Amor fiel, el Dios que nos busca con anhelo porque nos ha elegido, en Jesús, porque ha querido, para “ser sus hijos”.

Me despido hasta el próximo encuentro. Hna. Mª Jesús

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